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ZERO WASTE



Cuando tomé la decisión de regresar a vivir a Galicia después de 8 años en Paris, tomé el primer paso hacia el propósito de crear un estilo de vida más lento, más simple, más cercano a la naturaleza.

            Y es que cada vez siento con más fuerza la necesidad de perderme en los bosques o en las playas salvajes, y escaparme de las ciudades que me resecan la piel, el humor y la creatividad.

            Es por ello, que también sigo desde hace tiempo un movimiento que en los últimos años ha tomado cada vez más fuerza. El zero waste, traducido del inglés residuo cero, defiende un estilo de vida en el que reduzcamos nuestros desechos hasta conseguir no generar basura, entendiendo por basura todo lo que no se pueda volver a utilizar, o no se pueda reciclar, ni hacer compostaje con él. Nos invita a vivir según otras formas de consumo y producción más respetuosas con la naturaleza y el planeta en el que vivimos.

El impacto medioambiental de nuestra economía de consumo es cada vez mayor e irreparable. La mayoría de productos que compramos están envueltos en plástico, y los objetos de usar y tirar son el día a día de una forma de vida basada en la novedad, en la rapidez, en la falta de esfuerzo, en la apariencia. Como en muchas otras cosas, parece que la sociedad en la que vivimos nos empuja hacia hábitos más perjudiciales que beneficiosos para nosotros y nuestro planeta, y emprender un estilo de vida basado en el cero residuos puede parecer una utopía. No te plantees de un día para otro dejar de generar basura, cambiar nuestros hábitos requiere una gran fuerza de voluntad, y el secreto es ir poco a poco. Pregúntate qué cambios puedes comenzar hoy para acercarte un poco más a esa meta. Pequeños gestos como decir no a una bolsa de plástico puede parecer en vano muchas veces, pero imagínate que todo el mundo lo hiciese. El cambio a nivel global sería inmenso.

Si este movimiento también resuena para ti, pero no sabes por dónde empezar, aquí te dejo algunas ideas. Y si tienes alguna otra entre tus favoritas, por favor, compártela en comentarios!

·     REDUCE. Di NO a lo que no necesitas. Vivimos en una sociedad llena de estímulos, dónde los medios de comunicación y las grandes empresas nos crean falsas necesidades, y nos convencen de que necesitamos el último modelo de móvil, el último modelo de ordenador, el nuevo par de zapatos… Muchas veces consumimos a desmesura pensando que poseer más cosas nos hará más felices, y al final ni si quera usamos realmente todo lo que tenemos. Reflexiona antes de comprar si en verdad estás necesitándolo. 

·     REUTILIZA. Se lleva el usar y tirar. Nos enseñan que cuando algo se pone viejo o se rompe lo hay que tirar y comprar otra cosa. Hay muchas cosas que podemos arreglas, que podemos reciclar dándoles una nueva vida. Estimula tu creatividad y piensa para qué podrías utilizar ese objeto roto, o busca lo que necesites en tiendas de segunda mano.

·     RECICLA. Si no podemos darle más vida a un objeto, recíclalo. Separa los residuos y recuerda que el orgánico debería de estar compuesto sólo de materia orgánica, ya que puede contaminar los suelos y las aguas subterráneas si no se tira dónde es debido. 

·     RECHAZA. Puede parecer absurdo, pero es uno de los pequeños grandes pasos que podemos seguir en nuestro camino hacia una vida más consciente, para generar menos residuos. Decir no a lo que no necesitamos. No a las bolsas de plástico, no a los obsequios que no usamos pero aceptamos porque son gratuitos, no al flyer de la calle…

·     COMPRA A GRANEL. Comprar a granel es la forma más sencilla de evitar todo el plástico del packaging en la comida. También es más barato por dos razones; el 8% del coste de la comida está destinado al embalaje, pero además comprando a granel compramos solamente lo que necesitamos. 

·     DATE TIEMPO. Cambia solo una cosa. Fíjate en la basura que has generado durante un día y selecciona algo que quieres cambiar. Por ejemplo, imagínate que has usado un vaso de plástico en tu área de trabajo. Pregúntate si no puedes llevar una taza al trabajo para usarla la próxima vez. 

·     CAMBIA LAS BOTELLAS DE PLÁSTICO POR BOTELLAS RELLENABLES. No tiene porqué ser una botella último modelo. Muchas veces reciclo las botellas o botes de cristal de cosas que compro envasadas como las botellas de salsa de tomate. 

·     LLEVA TUS PROPIAS BOLSAS. De tela, de plástico, de papel… todos tenemos bolsas en casa que podemos reutilizar para ir a hacer la compra. Si el pasaje al supermercado te pilla de improviso y no tienes una bolsa a mano prueba a pedir una caja vacía para meter tu compra.

·     TU DIETA DESDE OTRA PRESPECTIVA. Lo cierto es que la ganadería que se practica hoy en día es uno de los principales motivos de la desforestación y de la emisión de gases en la atmósfera. Seguir una dieta plant based, comiendo menos carne o productos lácteos, es una manera de reducir nuestro impacto ambiental. No hablo de volverse vegetariano, que es una decisión personal de cada uno, pero sí liberarte de la idea de que necesitas comer carne cada día, a cada comida. No solo ayudas al medio ambiente si no que también mejorarás tu capital de salud. Es importante que entiendas que como consumidores tenemos el poder de guiar a la industria en su producción. 

·     DALE A TUS SOBRAS DE COMIDA UNA NUEVA VIDA. Alguna vez has considerado hacer una sopa con la parte de las verduras que no utilizas para cocinar? Una infusión con las mondas de cítricos? Smoothies con frutas que están demasiado maduras? 

·     NO JUZGUES NI TE DEJES AFECTAR POR LOS JUICIOS. La negatividad y los juicios no ayudan ni al planeta ni a nosotros mismos. El positivismo y el apoyo si.  No intentes convencer a otros con las palabras. Concéntrate en tu proceso y guíales con tu ejemplo.






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